DECIR DEL AGUA /
Sexta entrega / Abril de 2004 / página 7
(Inédito)
Carlota Caulfield
AMACH, EL MAESTRO ZEN Y CONFIDENTE SIN PAR
DE UNA POETA LLAMADA CARLOTA CAULFIELD
Tuve un gato llamado Amach.
Me besaba cada mañana con su nariz rubia,
y sus abrazos eran ráfagas de ternura exquisita.

Nació en New Orleans y creció en un jardín salvaje.
Viajó conmigo del sur al este y del este al oeste
en maleta de sedas verdes, siempre a mi lado.
Sus tarjetas de embarque llevaban su fotografía
y unas cuantas marcas de colmillos.
Le gustaba saborear papel impreso.

Entre sus manjares estuvieron
la palabra mariposa en cien idiomas
(poema visual de Xavier Canals),
una carta de amor que me escribió
un hombre muy bello,
las páginas de una edición de
poesía irlandesa, algunos pedazos
de los pensamientos de Gracián
y poemas de Michaux. Así era mi gato.
Ávido gourmet que sólo seleccionaba lo mejor:
salmón fresco y pedacitos de hígado,
su última cena, el día antes de morir.

Detestaba un cassette de los poetas de Orígenes
(regalo de Jesús J. Barquet)
que yo trataba de escuchar a veces por la noche.
Aullaba inconsolable ante la voz de Lezama,
y se lanzaba suplicante a mi pecho para que
se hiciera el silencio.
Pero disfrutaba de Jacques Brel, Annie Girardot
y Serge Gainsbourg. Bach y Vivaldi también le gustaban.
Carlota Caulfield (La Habana, 1953) ha publicado, entre otros, los poemarios “Autorretrato en ojo ajeno” (2001), “At the Paper Gates with Burning Desire” (2001), “Movimientos metálicos para juguetes abandonados” (2003) y “El Libro de Giulio Camillo / The Book of Giulio Camillo / Il Libro di Giulio Camillo” (2003). Recibió recientemente el Primer Premio de Poesía Hispanoamericana “Dulce María Loynaz” (Islas Canarias, 2002). Reside intermitentemente en Oakland, California.
Carlota Caulfield (La Habana, 1953) 
ha publicado, entre otros, los poemarios 
“Autorretrato en ojo ajeno” (2001), 
“At the Paper Gates with Burning Desire” 
(2001), “Movimientos metálicos para 
juguetes abandonados” (2003) y “El 
Libro de Giulio Camillo / The Book 
of Giulio Camillo / Il Libro di Giulio 
...
PÁGINA ANTERIOR:
PÁGINA SIGUIENTE:
Sólo tú supiste, gato amado
de mis alegrías, de mis desasosiegos,
secretos entre nosotros aquellos tantos
bajo tus rubias orejas guerreras
atentas a los sonidos de mis pasos,
siempre y más allá del recibimiento y del juego.
Nuestras confidencias fueron abrazo diario,
beso del amanecer, compañía bendecida
por el misterio de la reencarnación.

Te escribo este poema mientras escucho
un viejo cassette de música de Bach
tan de tu gusto, con las manos de Alex Hug
sobre el teclado del órgano de la Fraumünster de Zürich,
que conocías bien por mis cuentos, y todas aquellas lágrimas
derramadas frente a los vitrales de Chagall.

Te escribo este poema y mis ojos salen por la ventana
de mi cuarto, tu preferida, y visitan la piedra irlandesa,
morada de tus despojos en este patio de hojas secas
y humedades sin nombre.

Entras y sales a tu voluntad,
cuando en noches de insomnio
mi único consuelo eres tú,
mi maestro.