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DECIR DEL AGUA /
Quinta entrega / Enero de 2004 / página 9
SELECCIÓN DE POEMAS DE JUAN ALONSO (continuación)
Soy un poeta menor.
Mi nombre es Juan, como el de todos
los Juanes que clavan la madera,
aran la tierra, friegan los automóviles.
No traigo una voz nueva, ni un estilo
distinto. No busco, no los quiero,
seguidores (tal vez se perderían).
Si puedo, evito la metáfora.
Mis verdades no requieren
nuevos vocablos, ni una nueva gramática.
(Mi inteligencia no es con jota)
Siempre pongo las comas.
Jamás he visto al mirto ni escuchado
al ruiseñor.
Por eso es que amo tanto
esta yerba, que es todo lo que tengo
a mi alrededor, y que comprendo.
Sobre ella crezco, como un árbol
erguido hacia la luz, tocando el aire,
y hundiendo mis raíces en la tierra,
en busca del agua de la vida.
SOY UN POETA MENOR
Tengo el miedo
de que alguien entre en mí y me destruya.
Tengo el miedo
del amor, que me domine y me convierta
en sólo amor.
Tengo el miedo de la ira,
que me vuelva un huracán de furia.
Voy cortando mis contactos,
y por la noche busco a tientas
con el temor de encontrar
lo que busco.
Y así, yo mismo me destruyo desde adentro.
Poesía, no quiero más misterios:
disfruté de tus nieblas mucho tiempo
y ya en mí crecen hongos.
Abre tu sol: quémame.
Haz mi boca un carbón vivo.
¡Que mi vida sea tu lenguaje!
Poesía, ya no resisto
vivir fuera de la piel.
Ya no me hables con símbolos,
que no soy sordomudo.
Alrededor de mí hay hombres
tragados por computadores,
y números llenos de sentido
sin sentimiento.
Poesía, me niego a ser un rinoceronte.
Manda al Cura y al Barbero
a quemar mis libros,
que los gigantes que me acosan
¡no son molinos!
ARS POETICA
(Todos los textos de esta página pertenecen al libro "El lago", 1971)
Las mariposas invadieron la mañana.
El aire se llenó de líneas blancas.
Porque el insecto no es un punto,
sino una serie de puntos en dirección contraria.
Yo me vi en el verano.
Me vi en el aire, atravesándolo.
Vi mis pasos muy pegados al polvo.
Deslizaba mis manos sobre objetos.
Dejé un camino donde ahora crece yerba.
Rompí la telaraña. Puse rostros
en una hilera contra mí. Formo.
Soy mi línea. Formo
una circunferencia con el ser en el centro.
Llevo la música en la punta de la pluma
y en el ojo, con el que voy hincando todo.
Ni siquiera renazco:
prosigo, solamente.
Yo y las mariposas, invadiendo la mañana.
YO Y LAS MARIPOSAS
Ofill: "Spirituals-Niveles", 2003, óleo sobre tela (140 x 150 cm). Cortesía del autor y de Praxis-México.